Tendinitis de Aquiles: (también llamada tendonitis de Aquiles)
El tendón de Aquiles es el tendón más fuerte y grueso del cuerpo humano; baja por la parte posterior de la pantorrilla, en la parte trasera de la pierna, y conecta el músculo de la pantorrilla con el talón. Usamos el tendón de Aquiles cada vez que nos movemos al caminar, correr o saltar. El tendón de Aquiles es lo suficientemente resistente como para soportar fuerzas de 1,000 libras o más, pero es el tendón que se rompe con más frecuencia a causa de lesiones deportivas.

La tendinitis de Aquiles se produce cuando el tendón de Aquiles se inflama debido al uso excesivo, el estrés, una lesión o la degeneración. La tendinitis de Aquiles, con el dolor y la hinchazón que la acompañan, puede afectar a cualquier persona, desde atletas profesionales hasta quienes hacen ejercicio o deporte los fines de semana, así como a jóvenes aficionados a los deportes.

¿Cuáles son algunas causas de la tendinitis de Aquiles?

  • Un traumatismo repentino en el tendón que hace que se estire de forma demasiado brusca, como al correr a toda velocidad o al saltar
  • Uso excesivo
  • Aumentos rápidos en la distancia o la velocidad al caminar o correr, sin darle al cuerpo la oportunidad de adaptarse como lo haría normalmente con pequeños aumentos a lo largo del tiempo
  • Retomar rápidamente los deportes o el ejercicio después de largos periodos de inactividad
  • No estirar de manera adecuada y suficiente antes del ejercicio o la actividad
  • Subir escaleras o correr cuesta arriba de forma repetitiva
  • Zapatos, calzado deportivo, sandalias u otro calzado inadecuado
  • Pronación excesiva del pie, es decir, cuando el pie gira hacia abajo o hacia adentro al caminar o correr durante periodos más largos de lo habitual

¿Cuáles son los síntomas de la tendinitis de Aquiles?

  • Dolor leve después del ejercicio o la actividad que empeora con el tiempo
  • Dolor, molestia o incomodidad persistente a lo largo de la parte posterior de la parte baja de la pantorrilla, sobre todo después de correr o de hacer ejercicios que utilizan los músculos de la pantorrilla
  • Hinchazón persistente en la parte posterior baja de la pantorrilla, no solo durante o después del ejercicio
  • Rigidez general, sensibilidad o cansancio en la parte baja de la pantorrilla, especialmente después de una noche de sueño, cuando los pies tocan el suelo por primera vez en el día

¿Cómo se trata la tendinitis de Aquiles?

  • Reducir el estrés y el impacto en la zona del tendón de Aquiles, y dejar descansar el tendón eligiendo deportes o ejercicios sin impacto
  • Usar un aparato ortopédico o un vendaje de soporte para limitar el movimiento del tendón, o una bota para caminar para dar más descanso al tendón de Aquiles y evitar más estrés en la zona
  • Colocar plantillas ortopédicas para el talón adecuadas en los zapatos y el calzado deportivo, o usar calzado que dé soporte al talón para aliviar el estrés y la tensión en el tendón
  • Estirar el tendón y los músculos de la zona que lo rodea mediante fisioterapia y/o rutinas de estiramiento en casa
  • Tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos de venta libre de forma temporal para tratar el dolor y la hinchazón (consulte primero a su médico)
  • Dar masajes y aplicar hielo en la zona con regularidad
  • Si los tratamientos anteriores no resuelven la tendinitis de Aquiles, es posible que se necesite cirugía