Los encondromas se forman en el hueso que está debajo de la uña del pie y son pequeños crecimientos benignos compuestos de cartílago. Estos tumores están formados por cartílago que se desarrolla en el hueso y por lo general no causan dolor, por lo que a menudo no se diagnostican, a menos que aparezcan en radiografías o estudios realizados para otros diagnósticos. Los encondromas que se forman en la punta del dedo se sienten parecidos al dolor de una uña encarnada.
Los encondromas son los tumores óseos más comunes de las manos y los pies. La encondromatosis, o enfermedad de Ollier, consiste en el crecimiento de múltiples encondromas en las falanges y los metatarsianos, es decir, los huesos pequeños y largos de las manos y los pies. En el caso del síndrome de Maffucci, los encondromas forman tumores benignos de tejido blando, o hemangiomas, en cualquier parte del cuerpo. Los hemangiomas afectan los vasos sanguíneos y tienen más probabilidad de volverse malignos que los encondromas de la enfermedad de Ollier.
Los encondromas pueden ocupar grandes zonas de los huesos, lo que adelgaza la corteza del hueso y lo hace propenso a fracturarse. Por lo general, los encondromas no requieren tratamiento; sin embargo, si crecen lo suficiente como para destruir tejido óseo, pueden tratarse o extirparse quirúrgicamente.










