Como los pies tienen más de 250,000 glándulas sudoríparas, los problemas de mal olor en los pies son bastante comunes. El mal olor de los pies puede surgir del sudor de los pies debido a la acumulación de bacterias que se alimentan del sudor. Como los pies son propensos a sudar, los zapatos y los calcetines son un ambiente oscuro y húmedo que sirve de hogar ideal para las bacterias que viven de la transpiración y el sudor. Los pies pueden sudar en exceso debido a la hiperhidrosis (una afección genética) o como resultado del estrés, de medicamentos, de cambios en el cuerpo o del consumo de líquidos.
Para vencer el mal olor y el sudor de los pies, es necesario cuidar con especial atención los pies, así como los calcetines y el calzado. Estos son algunos consejos útiles para controlar los pies sudorosos y con mal olor:
- Use calcetines limpios de algodón u otro material absorbente y cámbieselos al menos una vez al día; asegúrese de usar siempre calcetines con calzado cerrado para absorber el sudor
- Use calzado limpio de materiales transpirables que permita la circulación del aire; alterne su calzado y no use el mismo par varios días seguidos
- Lávese los pies todos los días con agua tibia y jabón, luego enjuáguelos y séquelos bien
- Aplique talco en los pies limpios para ayudar a absorber el exceso de humedad
- Remoje los pies a diario para ayudar a controlar el olor (se recomiendan remedios de remojo con sal de Epsom, hierbas, té negro y vinagre)










