En un paso normal, el talón toca el suelo primero, seguido de un movimiento en el que el pie rueda hacia la parte delantera y los dedos. Por último, el paso se completa al impulsarse con la parte anterior de la planta del pie. Durante el movimiento de un paso normal, el arco absorbe los golpes al aplanarse ligeramente cuando el pie rueda hacia los dedos; luego el arco vuelve a su posición. Aproximadamente la mitad del arco toca el suelo, lo que se considera una pronación normal.

En realidad, muchas personas no tienen pies normales con una pronación normal que completen pasos normales. La sobrepronación y la subpronación son dos tipos de pisadas irregulares: con la sobrepronación, el pie gira hacia adentro más de lo habitual; con la subpronación, el pie gira hacia afuera más de lo habitual. La sobrepronación, que indica un pie plano y un arco bajo o caído, puede causar tensión en los arcos y dolor en la parte interna de la rodilla. La subpronación, que indica un arco alto, puede provocar esguinces de tobillo y fracturas por estrés porque el arco no se aplana lo suficiente para absorber los golpes.

Para evitar las lesiones que suelen ser consecuencia de la sobrepronación y la subpronación, es importante revisar la pronación de sus pies. Esto puede hacerse con la sencilla prueba del agua: moje toda la planta del pie y luego pise con el pie mojado sobre un pedazo de papel grueso y oscuro o una bolsa de papel. Observe si su huella muestra aproximadamente la mitad del arco (pronación normal), una forma alargada sin espacio para el arco (sobrepronación) o solo una línea delgada a lo largo del borde externo del pie, junto al espacio que deja el arco (subpronación).

Las personas con pronación normal pueden usar casi cualquier tipo de zapato sin necesidad de compensar un arco alto o caído. Quienes tienen sobrepronación pueden beneficiarse de soportes para el arco de cuero moldeado de venta libre, zapatos de estabilidad o zapatos de control de movimiento. Quienes tienen subpronación deben usar un zapato con amortiguación neutra y una entresuela más suave para absorber los golpes; deben evitar el calzado de control de movimiento.