Estos son algunos consejos útiles para comprobar si sus pies están sanos y sin problemas:
- Piel: ¿Tiene callos, durezas, ampollas, sarpullidos o irritaciones? ¿Tiene zonas de fricción o presión porque su calzado no le queda bien y roza contra la piel? Además, un tono azulado, rojizo o morado en los dedos o los pies puede indicar un problema de circulación.
- Dolor: ¿Siente algún dolor o molestia? El dolor puede ser repentino o crónico; puede presentarse antes, durante o después de actividades como caminar o correr, o incluso simplemente al estar sentado sin moverse.
- Sensibilidad: ¿Tiene sensibilidad normal en todas las partes del pie? Use un objeto alargado con la punta roma (como el extremo de la goma de un lápiz) y deslícelo suavemente por la parte superior, la planta y los lados izquierdo y derecho de ambos pies. La sensación debe ser la misma en todas las zonas, excepto en la planta del pie, que es más sensible a las cosquillas. La disminución de la sensibilidad puede indicar un problema en los nervios y/o diabetes.
- Movimiento: ¿Tiene buen equilibrio? Haga una sencilla prueba de equilibrio para averiguarlo: párese en un pie, cierre los ojos y extienda los brazos a los lados; hasta los 30 años, debería poder mantener el equilibrio durante 15 segundos; las personas de 30 a 40 años deberían poder mantener el equilibrio durante 12 segundos; las de 40 a 50 años, durante 10 segundos; y las personas mayores de 50 años deberían poder mantener el equilibrio durante 7 segundos.
¿Sus dedos y tobillos son flexibles? Pruebe algunos ejercicios básicos para los pies, los dedos, los tobillos y la parte inferior de las piernas. Si siente dolor, puede haber un problema. Si siente tensión, le convendría empezar a ejercitar estas partes del cuerpo con regularidad. Consulte nuestros “Ejercicios de estiramiento para los pies y los dedos” y nuestros “Ejercicios de estiramiento para los tobillos y la parte inferior de las piernas”.










