Aunque los tacones altos son un básico popular en el guardarropa de muchas mujeres como una forma de añadir estilo, glamour e incluso estatura, los zapatos de tacón alto pueden provocar una serie de problemas en los pies, las rodillas y la espalda, como el acortamiento de los músculos de la pantorrilla y deformidades en los dedos. También pueden hacer que las mujeres cambien su forma de caminar, lo que les resta equilibrio y las hace más propensas a los esguinces de tobillo y a las lesiones por caídas. A pesar de las molestias que la mayoría de las mujeres sienten al usar tacones altos, siguen usándolos día tras día, lo que agrava los problemas que provocan.

Para reducir los problemas que causan los tacones altos, las mujeres pueden seguir estas sugerencias: mantener la altura máxima del tacón en dos pulgadas o menos; asegurarse de que el zapato quede bien en todas las áreas del pie, como el talón y la puntera; variar la altura de los tacones y alternar los tacones altos con zapatos planos o de tacón bajo (zapatos con tacones más anchos y de no más de 3/4 de pulgada de altura); y elegir modelos de zapatos de tacón alto diseñados para caminar. No use tacones altos durante más de tres horas seguidas.