El ciclismo es una forma popular de hacer ejercicio, de divertirse e incluso de trasladarse a la escuela o al trabajo de manera económica y ecológica. Aporta beneficios cardiovasculares y acondicionamiento para la mayor parte del cuerpo; sin embargo, el ciclismo afecta los pies, los tobillos y la parte inferior de las piernas, ya que están en movimiento constante al pedalear para mantener la bicicleta en marcha.
Para reducir la probabilidad de lesionarse al andar en bicicleta, es importante mantener las caderas, las rodillas, los tobillos y los pies bien alineados, así como aumentar gradualmente las distancias y la velocidad, sin hacer demasiado demasiado pronto. Los pies y los tobillos pueden sufrir desde dolor general por uso excesivo hasta problemas como tendinitis del tendón de Aquiles, periostitis tibial y sesamoiditis. Usar el calzado adecuado al andar en bicicleta también puede ayudar a prevenir lesiones. Para la mayoría de los ciclistas, un tenis normal para caminar, correr o de entrenamiento cruzado ofrece suficiente soporte. Busque una suela con la firmeza y el agarre adecuados para evitar que el pie se resbale del pedal.
Los ciclistas más dedicados deben usar zapatos diseñados específicamente para el ciclismo. Los zapatos de ciclismo para ruta y competencia se ajustan firmemente alrededor del talón y del empeine, y tienen una suela rígida para limitar el movimiento dentro del zapato. Esto mantiene el movimiento del pie concentrado en impulsar los pedales. Los ciclistas serios de ruta o de competencia suelen usar un calapiés o zapatos de ciclismo con calas que sujetan el pie al pedal; estos permiten que se transmita más potencia de la pierna al pedal mientras el ciclista pedalea. Asegúrese de que las agujetas, hebillas y correas estén bien sujetas para que no se enreden en los pedales ni en los calapiés. Para el ciclismo de montaña, los zapatos deben tener una suela más resistente y con más tracción para un mejor agarre en el pedal. Los materiales transpirables proporcionarán una ventilación adecuada para los pies. Al probarse zapatos de ciclismo, asegúrese de usar los mismos calcetines que usará al andar en bicicleta para garantizar un buen ajuste.










